Sunday, January 7, 2018

Cambio de piel





Emigrar significa cambiar de piel. Es algo así como renacer como el ave Fénix. Esta teoría me la explicó hace cinco años atrás el psiquiatra venezolano Harry Czechowicz, autor del libro ¿Me quedo o voy? Psiquiatra a quien tuve la oportunidad de entrevistar para El Nacional y quien emigró a Toronto, Canadá y luego decidió regresar a Venezuela. Durante esta entrevista él me comentó, "si yo pudiera sentarme y tener una conversación con el Harry que yo era antes de emigrar quizás tendríamos una gran discusión." Inmediatamente, le pregunté ¿por qué? Me dijo: "porque emigrar implica olvidarte de quien eras, estar dispuesto a trabajar en algo totalmente distinto a lo que dice tu título universitario, reinventarte y eso requiere de mucha resiliencia".   

A casi tres años de haber dejado atrás Venezuela, pienso que Harry no podría haber estado más acertado. Quizás si yo pudiera volver atrás en el tiempo también la antigua María tendría una discusión con la que soy ahora. Soy periodista con maestría en comunicación organizacional de la UCAB y trabajé 9 años en distintos medios de comunicación en Venezuela. Hoy, mi vida profesional no puede ser más distinta a lo que solía ser. En Winnipeg, Canadá hice un postgrado en mercadeo. Cuando terminé mi postgrado juraba que ya tenía todo resuelto y no pasaría trabajo como el común denominador de los inmigrantes debido a mis estudios canadienses. ¡Error! Aquí toca comenzar de cero sin importar tu experiencia profesional o tu educación universitaria. 

Mi postgrado en mercadeo me mantuvo muy ocupada por un año. Estuve muy preocupada por aprender acerca de esta área que es muy distinta a mi profesión, aun cuando trabajemos de la mano. No trabajé mientras estudie porque el programa era full time e implicaba mucha dedicación. ¡Segundo error! En Canadá necesitas experiencia en el país para poder optar a cualquier cargo profesional, sin importar quién eras en tu país. Al terminar mi postgrado apliqué a muchos trabajos profesionales y no me llamaban para ninguna entrevista. Decidí aplicar a un Call Centre como agente bilingüe (Ingles/Español), dije: “bue en algún lugar debo comenzar ¿cierto?”  

El Call Centre fue un gran aprendizaje personal. Por encima de todo me enseñó mucha humildad, además de mejorar considerablemente mi fluidez en inglés. Sin embargo, fueron ocho meses muy duros. No sé cuántas veces me pregunté ¿qué hice? Yo era alguien en mi país y vivía bien. Lloré mil veces en mi escritorio. No quisiera entrar en detalles, pero puedo resumir que este empleo requiere trabajar la paciencia porque todos los días recibes: insultos, gritos, etc. Mas allá de lo malo, quisiera destacar lo que me llevé de este empleo: conocí gente maravillosa, hoy en día valoro enormemente mi nuevo trabajo y el empleo en el Call Centre me dio los puntos necesarios para aplicar a la residencia. 

Desde hace cinco meses trabajo como reclutadora de personal. Nunca pensé trabajar en recursos humanos, pero ¿saben qué? ¡Es hermoso! Mi trabajo consiste en entrevistar y contratar intérpretes y traductores. Contrato todos los días a inmigrantes como yo y me siento feliz de darles trabajo. 

Siempre me definí como periodista, antes que nada. Hoy creo que esta es una parte importante de mí, pero soy mucho más que periodista. Emigrar me ha hecho conocerme más a mí misma y entender que soy capaz de hacer muchas más cosas de las que pensé. Por ejemplo, yo pensé que era nula en la cocina y hasta la ensalada se me quemaba, ¿saben qué? ¡Hoy cocino y delicioso! Anteriormente menospreciaba a las mujeres que iban a los gimnasios y se mantienen fit. Aqui bajé 14 kg y descubrí que ejercitarse es mucho mas que lucir en forma: no solo te sube el autoestima, también te ofrece una paz enorme. En esta lista de cambios puedo sumar que en Venezuela yo solía decir que no escribía una sola letra sin que me pagaran y aquí en Canadá hice voluntariado por un año y lo amé. Somos más de lo que pensamos y por encima de todo más fuertes de lo que pensamos. Inmigrantes no se rindan: sí hay luz al final del túnel, solo que como diría el poeta Antonio Machado: "Caminante, no hay camino, se hace camino al andar".  A lo cual yo añado: En la zona de confort no se triunfa. ¡Animo! 

14 comments:

  1. Excelente Maria Grecia..la humildad es la clave del autentico aprendizaje. Bendiciones!!

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  2. Muy valioso e inspirador tu testimonio. Me encantó la frase 'Somos más de lo que pensamos'. Una pequeña observación que creo pudieras apreciar de mi parte, es el mal uso del verbo 'aplicar' en vez de 'me postulé' o 'solicité empleo'. Este verbo, a diferencia de en Inglés, tiene una acepción distinta en Español ;) . Del resto, ¡Felicitaciones sinceras por los logros y los obstáculos superados!.

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  3. Excelente articulo Maria!. Mi inmigracion de Venezuela a Canada trajo consigo momentos muy duros pero poco a poco estoy empezando a disfrutar de este hermoso pais.

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    1. Muchisimas gracias por ese comentario! Asi es, poco a poco. El camino no es facil, pero la recompenza a largo plazo es muy grande. Animo!

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  4. Saludos desde Saskatoon Maria!. Excelente articulo, refleja muchas verdades de los que inmigramos desde Venezuela con nuestro background profesional y de como debemos adecuarnos a la nueva realidad.

    Abrazo,

    Fernando

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    1. Muchas gracias!!! Espero que todo vaya bien. Un abrazo.

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  5. Buenos días, me pregunto si por todas las condiciones y situaciones que atraviesa Venezuela ¿Es tarde para emigrar a Canada(incluyendo aprender ingles o frances)?

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    1. Hola!! Apenas leo este mensaje. Escríbeme a mi correo y te echo el cuento mariagrecia@gmail.com

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  6. Que acertadas y sabias son tus palabras Maria. Tus experiencias me hacen sentir que no soy la Unica que he sentido el enorme cambio y desafio que implica salir de tu zona de confort para esforzarse por una vision y un sueno.
    Bendiciones y lo mejor del Mundo para ti siempre.

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